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Oh Dulcísima Señora y
Protectora nuestra Maria Santisima del Socavón,
bendita seas por la amorosa predilección que te
tiene nuestro pueblo e inmunerables devotos,
porque tu eres nuestra defensa y nuestro
refugio. Virgen Santisima del socavón, muestrate
como nuestra madre, la mina de los tesoros de
Dios, la intersesora mas poderosa ante su
presencia, el remedio de nuestras necesidades.
Socorre a los pobres e indigentes, ampara
a los huerfanos y desvalidos, oye las súplicas
de los explotados y perseguidos, de los
calumniados y desesperados, mira con
complacencia el corazón y la ofrenda de los
peregrinos. protege a la niñez y juventud de la
corrupción, la droga y criminalidad . Aliviad
las dolencias de los enfernos, fortaleced el
espíritu de los moribundos y extended vuestros
beneficios a las almas del purgatorio y en
particular a las que en vida fueron tus
devotos.
Finalmente señora, os pedimos
no permitas que jamás lleguen a este pueblo
querido las devastaciones del incendio, el
terremoto y las pestes, y tambien que nunca nos
sorprenda una muerte repentina ni otra alguna
desastrosa, sino una muerte verdaderamente
cristiana y santa para veros y gozaros en el
cielo por toda la eternidad, Amén
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